miércoles, 29 de octubre de 2008

Sin querer.

Me miró, como se miran unos extraños.
Me miró, como diciéndome algo que no logré entender.
Lo miré, como miras a quién silenciosamente te observa.
Ni más ni menos.
No pensé encontrar nada nuevo en su mirar.
Sé que hoy no somos más que desconocidos.
Me miró, y volteó la mirada.
Y mis ojos huyeron de su rechazo,
Intentando que aquella sonrisa dibujada en mis labios llegue hasta ellos.
Pero fallaron. Una vez más.
Me miró, mas no quiso hacerlo.
Lo miré, no tanto como quisiera, pero lo hice.
Y extrañamente el miedo desapareció, por esa fracción de segundo.
Sólo por un segundo sé que pensó creerme.
Me miró, comprendo que no fue más que una mirada,
entiendo que tal vez no dice nada,
pero recordé entonces quién llegó a ser
Quienes fuimos.
Quienes no somos.


Me miró, y en ese segundo se llevó mi mundo.
Ya lo sé, fue sólo eso
Ya lo sé, nada cambia.










5 comentarios:

aNdrea* dijo...

jkghsfjghfjgfodioqueseaasífhksdgkjf

Juan! dijo...

Andrea:

Me gusta mucho como puedes hacer que las cosas se llenen de colores con cosas que pudieran ser tan simples como una mirada…

Creo que por eso me gusta mucho leerte, me recuerdas todo eso que creía olvidado

Gran post!

Luis F. Alva Rodríguez dijo...

Qué bello! me ha gustado mucho este escrito, las miradas siempre dicen algo, aunque muchas de ellas sean efímeras.. ¿sabes?, en estos tiempos de medios de comunicación tan avanzados, como el internet y los celulares, yo sigo prefieron la mirada, que desde siempre, a comunicado tanto.

Saludos, linda!

aNdrea* dijo...

que somos nosotros quienes volvemos simples las cosas más increibles.
Nunca debemos olvidar que en la simplicidad están los detalles :)

Alexander dijo...

Hola, gracias por comentarme la entrada "Caridad Sádica", perdón por no responder antes... muchas gracias =); y por cierto muy buenos tus versos aunque me gustan más las expresiones trastornadas pero em fin, cada uno con lo suyo, sáludos