domingo, 25 de mayo de 2008
Cuando un amigo te falla.
Un amigo te falla cuando ya no esta a tu lado, cuando en vez de ayudarte, deja de creer en ti. Un amigo te falla cuando te dice q no puedes, cuando mira con envidia tu felicidad o cuando te hiere con sus comentarios. Un amigo te falla cuando te das cuenta de que esas promesas no fueron mas que mentiras. Un amigo te falla cuando la hipocresía se vuelve la base de esa supuesta amistad. Un amigo te falla cuando desconfía de tu palabra, cuando después de que le hayas entregado tu vida, te trate como un desconocido y salgan palabras de su boca que parecen no ser de quien dijo ser tu amigo. Un amigo te falla cuando están juntos y tienes la sensación de ser dos extraños en mundos muy distantes. Un amigo te falla cuando habla con la boca y no con el corazón. Un amigo te falla cuando se saca el disfraz y muestra su verdadera personalidad. Un amigo te falla cuando borra los momentos que han pasado como si hubiesen sido escritos con lápiz, aunque para ti, sea una marca indeleble en el alma. Pero siendo concientes…un verdadero amigo no traiciona, se queda contigo hasta el final, sin importar lo que los demas digan de ti.Un amigo corrige tus defectos y valora tus virtudes. Un verdadero amigo es quien es y no aparenta ser alguien para engañarte. Un verdadero amigo es aquel que te acepta y te ayuda en tus problemas, y quien logra conocerte realmente. Que un “amigo” te falle puede que sea un episodio cotidiano, pero perder a un amigo, traspasa el limite de dolor que un ser humano puede sentir. Cuando se pierde un amigo no existe universo que cubra el vacio que dejo.
miércoles, 21 de mayo de 2008
Una despedida.
Nunca consigo despedirme
Nunca se despedirme…de ti. Únicamente de ti.
Y realmente no es que no sepa, sino que no quiero.
Porque cuesta decirte adiós y verte ir.
Porque siempre me queda el frío de una palabra no dicha
O de un “te quiero” ausente.
Porque a veces, creo que prefiero verte lejano a no verte.
Porque una que otra vez te necesito.
Aunque en realidad esto sea muy seguido…
Nunca logro decirte adiós.
Porque se que podría ser para siempre.
No se, tal vez es el miedo.
Si, el miedo...
A que mañana ya no estés a mi lado.
A que me dejes, porque sé que lo harás.
Pocos esperan, se que tú no.
Miedo a estar sin ti.
Porque se me complica esto de sonreír.
Porque con un adiós, por desgracia afloran los recuerdos.
Buenos y malos.
Risas y complicidad.
Aprendes a sentir miedo a la soledad.
Y todo se apaga.
Cómo si fueras tú en la nada.
Pero, una despedida es necesaria para un reencuentro
y se que pronto será un nuevo día
Y habrá estrellas en el cielo
De ese mundo que será mío
O tal vez tuyo.
O que también podría ser Nuestro.
Nunca se despedirme…de ti. Únicamente de ti.
Y realmente no es que no sepa, sino que no quiero.
Porque cuesta decirte adiós y verte ir.
Porque siempre me queda el frío de una palabra no dicha
O de un “te quiero” ausente.
Porque a veces, creo que prefiero verte lejano a no verte.
Porque una que otra vez te necesito.
Aunque en realidad esto sea muy seguido…
Nunca logro decirte adiós.
Porque se que podría ser para siempre.
No se, tal vez es el miedo.
Si, el miedo...
A que mañana ya no estés a mi lado.
A que me dejes, porque sé que lo harás.
Pocos esperan, se que tú no.
Miedo a estar sin ti.
Porque se me complica esto de sonreír.
Porque con un adiós, por desgracia afloran los recuerdos.
Buenos y malos.
Risas y complicidad.
Aprendes a sentir miedo a la soledad.
Y todo se apaga.
Cómo si fueras tú en la nada.
Pero, una despedida es necesaria para un reencuentro
y se que pronto será un nuevo día
Y habrá estrellas en el cielo
De ese mundo que será mío
O tal vez tuyo.
O que también podría ser Nuestro.
lunes, 19 de mayo de 2008
.absurdo.
Asomo la cabeza y no veo más que un cielo oscuro, oscuro y sin luna. Sin luna y sin siquiera estrellas que iluminen un poco mi camino. Porque ahora ya no hay luz, ni nada. Solo la seguridad de que mañana mi día, mi vida será igual.
Deberias aparecer. Pensé que no lo diría, ya sabes, el orgullo puede más que el miedo, que la soledad. El orgullo...
Y siento que todo se detiene, pero no. Todo va más rápido que de costumbre. Tanto que no sé ni donde estoy, ni a donde voy. Todo da vueltas, y ahora todo es n a d a .
Deberías volver. Porque esta soledad no me sienta bien y si no estás... el espacio sobra.
Espacio vacío. Sin ti, yo casi ni existo.
No perderíamos nada. Descuida, es mejor que no entiendas, la noche o la oscuridad de mis sueños me hace pensar asi.
Y para qué mentirte,
Te extraño, cómo tu nunca me extrañarías.
Te quiero, cómo nunca me quisiste.
Te necesito, cómo nunca me necesitarás.
Pero ahora se que no es mi culpa. Tampoco es tuya. Es de la niebla, que no me deja ver. Que me ciega y me hace creer en lo que no existe. La noche sin estrellas; sin ellas, sin ti nada es igual.
Deberías sonreír. Sí.. solo si tu lo haces, podré intentarlo yo.
Aqui estoy, no lo olvides.. Si tu estás, yo estaré.
Si no te hubieras ido, yo aún estaría aqui.
Deberias aparecer. Pensé que no lo diría, ya sabes, el orgullo puede más que el miedo, que la soledad. El orgullo...
Y siento que todo se detiene, pero no. Todo va más rápido que de costumbre. Tanto que no sé ni donde estoy, ni a donde voy. Todo da vueltas, y ahora todo es n a d a .
Deberías volver. Porque esta soledad no me sienta bien y si no estás... el espacio sobra.
Espacio vacío. Sin ti, yo casi ni existo.
No perderíamos nada. Descuida, es mejor que no entiendas, la noche o la oscuridad de mis sueños me hace pensar asi.
Y para qué mentirte,
Te extraño, cómo tu nunca me extrañarías.
Te quiero, cómo nunca me quisiste.
Te necesito, cómo nunca me necesitarás.
Pero ahora se que no es mi culpa. Tampoco es tuya. Es de la niebla, que no me deja ver. Que me ciega y me hace creer en lo que no existe. La noche sin estrellas; sin ellas, sin ti nada es igual.
Deberías sonreír. Sí.. solo si tu lo haces, podré intentarlo yo.
Aqui estoy, no lo olvides.. Si tu estás, yo estaré.
Si no te hubieras ido, yo aún estaría aqui.
lunes, 12 de mayo de 2008
Soy yo.
Una Andrea mas. Puede que no sea lo que esperas, pero para bien o para mal..soy asi :) tengo defectos y virtudes. Tengo un gran corazon ♥ y tiempo de sobra para quien lo necesite. Mi cuarto es un completo desorden..mi vida peor. Renegona, Perfeccionista, extremadamente voluble, sensible, distraida, resentida, picona, curiosa y una que otra vez pesimista, aunque aun siendo asi.. busco que las cosas salgan bien. No soy normal, definitivamente no. No soy una mas del monton, tampoco marco la diferencia. No se si tengo muchos o pocos amigos, pero sé que son de los mejores. Y doy todo por ellos. prefiero comunicarme de otro modo. La memoria se borra, las palabras no. Me encantaria que no existiera la maldad, ni la tristeza, pero sin estos problemas no sabriamos que es ser feliz. Y hablando de eso, Una sonrisa natural es mas sincera que una programada. Típico error inconsciente. Me duele ver la realidad, pero tarde o temprano lo hago. Me cuesta dar una mirada alrededor de la vida de cada individuo que se encuentra cerca de mi. Se puede engañar a los demás, pero a ti mismo jamás. Me enamoro de verdad ♥ me ilusiono muy facilmente...pero me desilusionan con mas facilidad. Soy orgullosa, se que no esta bien, pero es porque me aferro mucho a lo que tengo. Soy sincera, y muchos creen q no, pero no estoy aquí para corregir a cada uno. Solo, no te dejes llevar. Tu eres alguien, y los demas son solo ESO. Un sinonimo de ‘demas’ es restante. Saca tu conclusión. Tengo muchos miedos, pero me encanta afrontarlos y es por eso que me gusta hacer cosas en las que corra peligro. No soy mejor ni peor, no se que me merezco y que no, pero prefiero que todo siga su curso.. no se puede dominar al destino. Una cosa es evitar, otra muy distinta es cambiar. Hablo incoherencias, no me gustan los números impares, soy exagerada. A veces muy segura y otras la persona mas indecisa. Entre mis tantos miedos esta la memoria, o para ser mas explícita, el olvido…suele pasar. Creo que existen ángeles, pero no que sean seres con alas que dibujen un arcoiris en tu vida a blanco y negro, sino, personas que te rodean, amigos, que por uno u otro motivo te enseñan a vivir. No solo a reir, sino tambien a enfrentar tus problemas, y si es posible, a vencerlos. No veo la vida igual q la mayoria de personas.. No le tengo miedo a la muerte, puede q a la forma de morir.. pero a la muerte en si no. Pesimamente mala en los deportes! .. Soy yo. Quiero sentarme en una nube, ir a la Luna, morir y volver a la vida para saber si después de ‘esto’ hay un mundo mejor. Me encanta soñar y salir de la realidad por un momento. Cuando somos concientes de que es solo un sueño, no hace tanto daño. Soy un poco desconfiada… pero.. fuera de todo…hago lo posible por ser buena persona. Adoro todo lo relacionado con la literatura y la psicología. Me gustan las frutas y las pastas (no todas). Soy alérgica a la vida. Es una exageración, aunque ni tanto. Prefiero que los demas sean felices. Odio los temblores y la posibilidad de cualkier desastre natural. Tengo un trauma muy severo con toda clase de bichos. Una persona logra la perfeccion cuando consigue controlar sus miedos y dominar sus defectos No todos me ven como me gustaria, pero no puedo manejar la mente de cada persona, cada uno crea el concepto que le parece. La conveniencia a veces le gana a la conciencia. Basta decir que amo a Airbag y a Arjona. entre otros, que ocupan el segundo lugar. No me gusta igualar. Todos son unicos. Esa soy yo… a veces me gustaria cambiar, otras tantas, me gusta ser como soy. Pero quiera o no, en poco tiempo, esta descripción deberá ser otra. Estoy Loca, olvide decirlo? :) No me importa si leen esto O NO. Si no soy como quieres.. adios (:
lunes, 5 de mayo de 2008
No es cierto.
No les hagas caso cuando te digan que te extraño, los dos lo sabemos...tratan de destruirme. No escuches si te dicen que pienso en ti, o que te lloro. Ya t o d o es pasado.
No, no es cierto que te necesito y que dejaste un espacio vacío. Es falso que no logro cerrar la ventana que dejaste abierta.
Para nada interesa que no tuvieras motivos para dejarme y que al hacerlo me hayas dejado al borde de un abismo utópico.
No importa que la tinta se haya secado sin escribir un final.
Al fin y al cabo, fuiste solo un tiempo más...de esos que pasan sin dejar huella. No hagas caso cuando te digan que el fantasma de tu recuerdo me atormenta noche y día. Es mentira.
No es cierto que aun espero que aparezcas por esta puerta que está frente a mi. Para nada, esa historia absurda ya perdió la importancia que tuvo...créeme.
Tus besos solo fueron puñaladas. Debes saberlo, aunque no te importe. No creas que los necesito.
Ya no espero tu llamada, ni mucho menos un mensaje. Ya no. Lo hice, pero perdí en la espera.
No te odio, no podría. Pero mucho menos te quiero.
No creas que esa canción aun me hace pensar en ti.
No pienses siquiera que todas las noches lloro por tu ausencia. Uno se acostumbra, ¿sabes?
No, no me dolio tu adios, ni tus sonrisas, ni las estrellas deshechas, ni mi muerte contigo, ni el aire sin ti.
No te extraño. Ya todo me da igual. Ya no me importas, créeme.
Y créeme tambien si te digo que miento.
No, no es cierto que te necesito y que dejaste un espacio vacío. Es falso que no logro cerrar la ventana que dejaste abierta.
Para nada interesa que no tuvieras motivos para dejarme y que al hacerlo me hayas dejado al borde de un abismo utópico.
No importa que la tinta se haya secado sin escribir un final.
Al fin y al cabo, fuiste solo un tiempo más...de esos que pasan sin dejar huella. No hagas caso cuando te digan que el fantasma de tu recuerdo me atormenta noche y día. Es mentira.
No es cierto que aun espero que aparezcas por esta puerta que está frente a mi. Para nada, esa historia absurda ya perdió la importancia que tuvo...créeme.
Tus besos solo fueron puñaladas. Debes saberlo, aunque no te importe. No creas que los necesito.
Ya no espero tu llamada, ni mucho menos un mensaje. Ya no. Lo hice, pero perdí en la espera.
No te odio, no podría. Pero mucho menos te quiero.
No creas que esa canción aun me hace pensar en ti.
No pienses siquiera que todas las noches lloro por tu ausencia. Uno se acostumbra, ¿sabes?
No, no me dolio tu adios, ni tus sonrisas, ni las estrellas deshechas, ni mi muerte contigo, ni el aire sin ti.
No te extraño. Ya todo me da igual. Ya no me importas, créeme.
Y créeme tambien si te digo que miento.
viernes, 11 de abril de 2008
La razón al corazón.
- ¿Cómo estás?
- Bien... ¿tú? Que irónico, si somos la misma persona…
- Pues a veces parece que no. Yo no estoy bien.
- ¿Cómo puede ser que yo si y tu no? ¿A qué se debe?
- Es por él.
- ¿Otra vez? Pensé que ya me habías hecho caso…
- No puedo, lo quiero.
- Pero, te hace daño ¿o no?
- Si, mucho. Pero lo quiero, ¿acaso eso no importa?
- Sí, pero mas importa tu bienestar, date cuenta de que él es muy poco para ti. No te valora, no te ciegues más.
- ¿Y cómo lo olvido? ¿Tú puedes ayudarme?
- Lo he intentado. Pero no entiendes o no quieres entender. Debes dejar de pensar en él.
- ¿De eso no te encargas tú?
- Tú eres quien ama, yo solo actúo de acuerdo a tus órdenes, aunque no debería ser así. Yo tengo más criterio, soy más conciente…
- Y si intento que me quiera… ¿crees que lo consiga?
- Debes olvidarlo, alejarlo de ti. Haz como si no te importara, piensa que hay mejores que él. Arráncalo de ti, olvídalo. No pienses en el motivo de tu tristeza y que el tiempo se encargue del resto. Para él será mucho más fácil.
- Es que tú no entiendes, no sabes lo que es amar. No sabes qué es depender de alguien. No tienes idea de lo que significa necesitarlo como al aire para seguir viviendo. Para poder encontrar un sentido a cada día, para seguir sonriendo sin fingir. Para ser como soy sin miedos. No entiendes que es él en mí.
- No te compliques, solo déjalo de querer. No parece tan difícil.
- No hay necesidad de discutir contigo. Lo difícil es lo más bello. Lo fácil es momentáneo. Si luchas por algo, lo consigues y lo mantienes entonces recién ahí sabrás cuanto vale. Créeme y veras, solo espera.
- Nunca estaremos de acuerdo, ¿verdad?
- Me enseñaste que para esto no existen los consejos. Soy yo quien lo ama y aunque no elegí enamorarme de él, no pretendo olvidarlo y no lo haré. Si tengo que seguir extrañándolo como a nadie en este mundo hasta recuperar su amor, que así sea. Pero mientras tanto no me rendiré, ¿Qué sentido tendría entonces todo lo que siento?
- Como digas, pero es por ti que la conciencia y el corazón nunca pensaran igual.
- Tu mismo dijiste que la conciencia es quien obedece, el corazón quien ama. Sólo déjame amarlo, no pierdo nada.
- Algún día me harás caso. Alguien más obstinado, testarudo y ciego que el corazón imposible. Tal vez me gustaría entenderte, me gustaría aprender a amar.
- Eso no se enseña. Si vives, amas.
- ¿Y qué sientes?
- Que lo es todo, que junto a él todo parece no tener importancia. No existe el tiempo, solo piensas en el presente. Todo pierde su valor, solo él te interesa. Cuando vives aprendes a amar... y cuando amas aprendes a vivir.
- Como cuesta aceptar la derrota.
*Corazón
*Conciencia
- Bien... ¿tú? Que irónico, si somos la misma persona…
- Pues a veces parece que no. Yo no estoy bien.
- ¿Cómo puede ser que yo si y tu no? ¿A qué se debe?
- Es por él.
- ¿Otra vez? Pensé que ya me habías hecho caso…
- No puedo, lo quiero.
- Pero, te hace daño ¿o no?
- Si, mucho. Pero lo quiero, ¿acaso eso no importa?
- Sí, pero mas importa tu bienestar, date cuenta de que él es muy poco para ti. No te valora, no te ciegues más.
- ¿Y cómo lo olvido? ¿Tú puedes ayudarme?
- Lo he intentado. Pero no entiendes o no quieres entender. Debes dejar de pensar en él.
- ¿De eso no te encargas tú?
- Tú eres quien ama, yo solo actúo de acuerdo a tus órdenes, aunque no debería ser así. Yo tengo más criterio, soy más conciente…
- Y si intento que me quiera… ¿crees que lo consiga?
- Debes olvidarlo, alejarlo de ti. Haz como si no te importara, piensa que hay mejores que él. Arráncalo de ti, olvídalo. No pienses en el motivo de tu tristeza y que el tiempo se encargue del resto. Para él será mucho más fácil.
- Es que tú no entiendes, no sabes lo que es amar. No sabes qué es depender de alguien. No tienes idea de lo que significa necesitarlo como al aire para seguir viviendo. Para poder encontrar un sentido a cada día, para seguir sonriendo sin fingir. Para ser como soy sin miedos. No entiendes que es él en mí.
- No te compliques, solo déjalo de querer. No parece tan difícil.
- No hay necesidad de discutir contigo. Lo difícil es lo más bello. Lo fácil es momentáneo. Si luchas por algo, lo consigues y lo mantienes entonces recién ahí sabrás cuanto vale. Créeme y veras, solo espera.
- Nunca estaremos de acuerdo, ¿verdad?
- Me enseñaste que para esto no existen los consejos. Soy yo quien lo ama y aunque no elegí enamorarme de él, no pretendo olvidarlo y no lo haré. Si tengo que seguir extrañándolo como a nadie en este mundo hasta recuperar su amor, que así sea. Pero mientras tanto no me rendiré, ¿Qué sentido tendría entonces todo lo que siento?
- Como digas, pero es por ti que la conciencia y el corazón nunca pensaran igual.
- Tu mismo dijiste que la conciencia es quien obedece, el corazón quien ama. Sólo déjame amarlo, no pierdo nada.
- Algún día me harás caso. Alguien más obstinado, testarudo y ciego que el corazón imposible. Tal vez me gustaría entenderte, me gustaría aprender a amar.
- Eso no se enseña. Si vives, amas.
- ¿Y qué sientes?
- Que lo es todo, que junto a él todo parece no tener importancia. No existe el tiempo, solo piensas en el presente. Todo pierde su valor, solo él te interesa. Cuando vives aprendes a amar... y cuando amas aprendes a vivir.
- Como cuesta aceptar la derrota.
*Corazón
*Conciencia
martes, 8 de abril de 2008
Y no la ultima.

Empezaba a desesperarme. Ya debía haber llegado.
“¿Le habrá pasado algo?” me pregunté una y mil veces. Lo llamé a su celular desesperada pero nada. No contestó
Y yo sola, parada, esperando a alguien que no llegaba. No fue como en todas las películas, una noche de frío con lluvia torrencial. Era verano y hacía mucho calor. Estar estática sin dejar de buscarlo con la mirada aumentaba el estío.
Me había puesto la mejor vestimenta que pude encontrar, abrí mi perfume nuevo e hice todo lo posible por parecer la ‘chica de sus sueños’.
“Ya va a llegar” me decía a mi misma.
Lo llamé una vez más...en vano. ¿Por qué no querría verme?
¿Qué le había hecho? Ambos habíamos quedado en vernos ahí, ¿por qué no iría?
Tal vez le había pasado algo, empecé a preocuparme.
Llamé a su casa.
- ¿Aló?
- Si señora, buenas noches. ¿Se encuentra Daniel?
- Ha salido
- Hace cuánto, ¿sabe?
- Hace como 1 hora ya.
Algo no andaba bien. Quizás había tenido una emergencia o algo más significativo que asistir a esta cita.
Decidí entonces llamar una vez más a su teléfono móvil.
Ojala nunca me hubiera contestado, ojala yo hubiera seguido en esa burbuja de utopías. En un mundo lleno de simplicidad. Pero no, existen cosas que te hacen crecer, madurar.
Esta, definitivamente fue la más elemental en mi corta existencia.
Solo escuché carcajadas y unas cuantas palabras…
- Ya contéstale . que te deje en paz de una vez.
Unas cuantas palabras que me enseñarían mucho, que me dolerían mucho.
Y más risas.
- Es que esa ya me tiene harto. Solo era un toque. Ya fue y no entiende.
Él era Daniel. Pero a la misma vez no era el que conocí.
Colgué el teléfono y llegué a mi casa tan pronto como pude. Lloré toda la noche, y toda la semana para ser más explícita.
¿Nunca te haz sentido peor que Nada? ¿Nunca haz creído que no mereces esta vida, o que la vida no te merece?
Si una hormiga me hubiera pisado, no me hubiese sorprendido.
Él había sido el motivo de mi primera decepción.
La primera de muchas otras más.
“¿Le habrá pasado algo?” me pregunté una y mil veces. Lo llamé a su celular desesperada pero nada. No contestó
Y yo sola, parada, esperando a alguien que no llegaba. No fue como en todas las películas, una noche de frío con lluvia torrencial. Era verano y hacía mucho calor. Estar estática sin dejar de buscarlo con la mirada aumentaba el estío.
Me había puesto la mejor vestimenta que pude encontrar, abrí mi perfume nuevo e hice todo lo posible por parecer la ‘chica de sus sueños’.
“Ya va a llegar” me decía a mi misma.
Lo llamé una vez más...en vano. ¿Por qué no querría verme?
¿Qué le había hecho? Ambos habíamos quedado en vernos ahí, ¿por qué no iría?
Tal vez le había pasado algo, empecé a preocuparme.
Llamé a su casa.
- ¿Aló?
- Si señora, buenas noches. ¿Se encuentra Daniel?
- Ha salido
- Hace cuánto, ¿sabe?
- Hace como 1 hora ya.
Algo no andaba bien. Quizás había tenido una emergencia o algo más significativo que asistir a esta cita.
Decidí entonces llamar una vez más a su teléfono móvil.
Ojala nunca me hubiera contestado, ojala yo hubiera seguido en esa burbuja de utopías. En un mundo lleno de simplicidad. Pero no, existen cosas que te hacen crecer, madurar.
Esta, definitivamente fue la más elemental en mi corta existencia.
Solo escuché carcajadas y unas cuantas palabras…
- Ya contéstale . que te deje en paz de una vez.
Unas cuantas palabras que me enseñarían mucho, que me dolerían mucho.
Y más risas.
- Es que esa ya me tiene harto. Solo era un toque. Ya fue y no entiende.
Él era Daniel. Pero a la misma vez no era el que conocí.
Colgué el teléfono y llegué a mi casa tan pronto como pude. Lloré toda la noche, y toda la semana para ser más explícita.
¿Nunca te haz sentido peor que Nada? ¿Nunca haz creído que no mereces esta vida, o que la vida no te merece?
Si una hormiga me hubiera pisado, no me hubiese sorprendido.
Él había sido el motivo de mi primera decepción.
La primera de muchas otras más.
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