jueves, 20 de noviembre de 2008

Carta N° 2.

No es necesario que lo leas.


Supongo que a veces resulta tarde para decirle a alguien cuanto significó, pero peor es que este alguien nunca logre saberlo.

Normalmente el tiempo nos juega muy malas pasadas.
Luego de leerlo, no busques otra vez destruir mi vida con tus crímenes perfectos, solo tómalo como me hubiera gustado que termine, si es que un final era necesario.

Solo pretendo que entiendas que entre tantos puntos lóbregos, eres el único que tiene color.
Gracias por sonreir, no tienes idea de lo que para mi valía (vale) una sonrisa tuya. Mi favorita, y si yo no puedo cambiarlo, menos creo que tú lo puedas hacer. Gracias por darme razones para seguir despertando día a día, por tu tiempo, por las respuestas que diste a mis dudas, por tus explicaciones, por las palabras, por el silencio, por las canciones que me seguirán como la sombra de tu recuerdo, por entenderme, por escucharme, por simplemente estar ahí y saber que contaba contigo en todas, por tratar de ser quien hoy ya eres, por las ganas de querer ser lo que tal vez quedo en un simple anhelo, porque me hiciste feliz.

Yo aquí sigo.

Gracias por esperarme, por tus tonterías que me alegraron los peores días, por esas cosas que me hicieron reir, por esas otras que me hicieron llorar, por quererme, por cambiarme, porque parte de mi está contigo.
Gracias por enseñarme tanto.
No puedo evitar que mi rostro se humedezca un poco, aunque lo intente, mis ojos no son tan fuertes como me gustaría. No sé hasta cuando será así, pero es porque tuve razón al sentir miedo, es porque sí te llegaría a perder.
La monotonia mató lo inmortal.
No te preocupes, nada de lo que ha sucedido puede contra todo lo que pasé a tu lado. No pienses que esas ultimas peleas, esas palabras podrían borrar los días perfectos. En este caso no es asi.
Tu recuerdo indeleble permanece aún intacto.

No te recuerdo por un final, sino por enseñarme a ver la vida a tu manera.

Por quitarme esa mala costumbre de solo dejar pasar los días…
para cambiarla por un ‘aprender a vivir’.

No cabe en una vida mi gratitud ♪

La mitad de mí te extraña; la otra te necesita.

10 comentarios:

Franco dijo...

Hey, es la priemrz vez que vengo por aqui, pero regresaré siempre. Escribes muy bien! Este blog esta muy chévere, y se nota que le pones hartas emociones.

Saludos!

chOc dijo...

Hey gracias por visitar mi blog y comentar! ...el tuyo tbn está muy chevere y tus posts los encuentro tan "poeticos" como los de Claudia.* =D ....visita obligada como todos en mi blogroll! =) Nos leemos!

karincha u.u dijo...

oh gracias por la visita!
xP

si, muy lindo lo que escribes..
ya pase por eso..asi que no siento mucho x_x!


nos ablaos!
^^!"

Apple dijo...

creo que no importan tanto las peleas, y las palabras que se dijeron mientras hayan buenos momentos que opaquen todo ello (:

Maria Vanessa dijo...

Lindo post my dear =)

Me hace acordar a mi anterior blog.

No importa si las leen o no, lo importante es que estan ahi y escribirlas nos hacen sentir mejor =)

Besotes!

Luis F. Alva Rodríguez dijo...

Eso es lo que hay que ver, las buenas cosas que nos dejaron las relaciones, esos pequeños detalles que no se veían a simple vista y que ahora se logran ver con mucha claridad (aunque nos duela); el dolor no es malo, es sólo es una señal que nos recuerda que estamos vivos.

Saludos, linda!

Piliiii dijo...

adoroooo tus pooost te lo juro!
creo que algun dia me copiare esta cartaaa jojo.xD!
mentiraa xD

aNdrea* dijo...

& ahora él lo sabe , no se que tan bueno sea eso...

aNdrea* dijo...

si Luis . aunque nos duela..
quizas eso es irrelevante..

gonzalo dijo...

no cabe en una vida mi gratitud.. estoy de acuerdo con todos.. escribes muy bien

nerd.. te quiero con QU y no con K =)